jueves, 17 de agosto de 2017

ÚLTIMOS CURSOS DE KYUDO 2017

Aunque aún estamos sufriendo los calores del verano, y tal vez disfrutando de las vacaciones, puede ser un buen momento para ir organizándose y reservando fechas en la agenda para participar en alguno de los últimos cursos de Kyudo de este año.

A continuación encontrarás un resumen de los cursos previstos en los próximos meses, si quieres participar en alguno de ellos haz clic sobre el enlace de reserva ahora tu plaza y envía el formulario solicitando tu inscripción. Espero que nos veamos en alguno de ellos.



SEPTIEMBRE


KYUDO en Requena

16 y 17 de septiembre

Requena (Valencia)

TODOS LOS NIVELES
(introducción y perfeccionamiento)

Aportación: 80€
(Incluye todo el material necesario para la práctica)
(diferentes opciones de alojamiento disponibles)

¡MÁXIMO 15 PARTICIPANTES!
(reserva ahora tu plaza)





OCTUBRE


CURSO DE OTOÑO

del 12 al 15 de octubre

Requena (Valencia)

Curso introducción viernes 13 a domingo 15: 130€
Curso avanzado jueves 12 a domingo 15: 180€
(Incluye todo el material necesario para la práctica)
(diferentes opciones de alojamiento disponibles)

¡MÁXIMO 15 PARTICIPANTES!
(reserva ahora tu plaza)





DICIEMBRE


KYUDO en ALMERÍA

2 y 3 de diciembre


TODOS LOS NIVELES

(introducción y perfeccionamiento)
Aportación: 180€ TODO INCLUIDO
(curso, material, alojamiento y pensión completa)
(95€ Sólo curso)

¡¡SÓLO 15 PLAZAS!!



martes, 15 de agosto de 2017

REFLEXIONES DE UNA PRACTICANTE DE KYUDO


Este año, por primera vez en los tan solo cinco años que llevo practicando kyudo, asistí al curso que se organiza anualmente en el centro Dechen Chöling, en Francia. Allí, tuve la oportunidad de practicar con gente de muchos países, conocer en persona a Shibata Sensei XXI y practicar más días seguidos que nunca.

Normalmente, los cursos en los que participo con Fernando y mis compañeros de Yoko Kyudo duran a lo sumo unos cuatro días, mientras que la práctica en Francia se prolongó durante doce. Por un lado, la sensación no fue tan diferente. Me pasó como me pasa siempre en los cursos de kyudo: el tiempo se detiene y mi existencia tiene lugar dentro de una burbuja donde lo único que existe es una sucesión de “ahoras”. Pero, por otro lado, practicar durante tantos días seguidos me ofreció la oportunidad de saborear muchos detalles de la práctica y de mí misma.

Es verdad que poco a poco la forma se va refinando y uno se siente más cómodo realizando los movimientos, pero lo cierto es que hay días de todo. Días de golpearte el antebrazo con la cuerda del arco. Días de que se te caiga la flecha. Días de estirar demasiado con el brazo derecho. Días de no estirar lo suficiente. Días en los que estás rígido y nada fluye. Y también días en los que estás cansado y lo dejas todo ir, y de pronto consigues atisbar a lo lejos una sensación de serenidad y ausencia de objetivo que, de algún modo, te hace más grande al tiempo que más humilde. Te da por pensar que tal vez ésa es la sensación que deberías tener en cada tiro. Así que al tiro siguiente regresa la expectativa y la cuerda vuelve a golpearte el antebrazo.

Ésa es una de las cosas que el kyudo te enseña: que la evolución no es nunca lineal y que no tiene sentido albergar expectativas para el próximo tiro, porque va a ser completamente diferente del anterior. Es una lección que cuesta mucho aprender (al menos, a mí me cuesta mucho) y que sé con certeza que aún no he aprendido, pero ya sólo ser consciente de que esa sensación existe tiene gran valor.

Desde que volví del curso, no he practicado kyudo (ya que donde vivo aún no es posible), pero he tratado de continuar la costumbre de hacer meditación sentada durante media hora cada mañana, como hacíamos en el centro en Francia. Y lo estoy consiguiendo. Para mí, ese hecho en sí mismo es un gran avance, ya que tengo una especial reticencia a sentarme para simplemente ser y no hacer nada, y me resulta muy difícil no darle importancia a los pensamientos que quieren llevarse con ellos mi atención. Meditar mediante el kyudo me resulta más sencillo, porque al menos me estoy moviendo y puedo centrar en ello mi atención, pero concentrarme únicamente en mi respiración y dejar pasar los pensamientos me cuesta muchísimo.

Hoy, tras hacer unos ejercicios matutinos que me han requerido bastante disciplina y esfuerzo, me he sentado a meditar con una actitud mucho más positiva (comparado con los ejercicios, meditar incluso me apetecía). Estaba tranquila y relajada, y he experimentado lo mismo de lo que hablaba antes: he atisbado esa sensación de desprenderme de mi ego y de reconocerle a él como artífice de todas mis resistencias y expectativas.

En ese momento, me ha venido a la cabeza la frase de Morihei Ueshiba, fundador del aikido:

La verdadera victoria es la victoria sobre uno mismo”,

y lo que nos dijo Shibata Sensei XXI:

Cuando saludamos al mato, estamos saludándonos a nosotros mismos.”

Hoy he podido atisbar por un momento, a un nivel un poco más profundo que otras veces, lo que creo que ambos querían decir.

Esa victoria no se consigue peleando, sino aceptando. Que llega sola cuando nos reconocernos a nosotros mismos con respeto y nos dejamos ser sin expectativas. Porque no tiene sentido querer hacerlo mejor la próxima vez, porque el camino no es siempre ascendente. Porque mañana será diferente a hoy. Porque cada paso es distinto al anterior. Porque cada tiro, cada respiración, son únicos.

Simplemente, son.

E.R.G.




viernes, 11 de agosto de 2017

IMÁGENES CURSO DE KYUDO EN FRANCIA julio 2017

En el enlace que tenéis a continuación podréis disfrutar de algunas imágenes captadas durante el curso intensivo de Kyudo celebrado el pasado mes de julio en Francia, y dirigido por el maestro de nuestra escuela Kanjuro Shibata Sensei XXI. 

Ha sido una experiencia inolvidable que queremos compartir y recordar con esta muestra de momentos captados durante los diez días de práctica intensiva de este hermoso y profundo Camino del Arco.

Este año hubo una importante representación española de seis practicantes, que no pasaron desapercibidos por su alegría y buen humor, aportando una energía fresca y renovada al ambiente del curso que todos disfrutamos, especialmente Sensei.

Espero que el próximo año nuestra participación sea aún mayor, contando con la compañía de los que no pudísteis venir en esta ocasión.



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